Videla en el retrete
Por Rubén Carrillo Ruiz
Una muerte directa al infierno tuvo el genocida argentino, Jorge Rafael Videla: sin remordimiento alguno por miles de asesinatos, violaciones, desapariciones y torturas, su vida vergonzante no albergó el perdón terrenal del retrete carcelario donde falleció hace una semana. Su existencia miserable se fundió en el caño y encontró destino putrefacto, víctima excrementicia. Imperdonable, hubo obituarios adherentes, explicación abierta de que la mentalidad gorila todavía abunda en estratos bonaerenses.





















