Unos 300 sobrevivientes de Auschwitz se reunieron el martes para recordar los 70 años de la liberación del campo de exterminio por tropas soviéticas y varios líderes mundiales se sumaron a la conmemoración, realizada en medio de sangrientas hostilidades en Ucrania y advertencias de un resurgimiento del antisemitismo en Europa.
Este aniversario sería el último al que acudan muchos de los sobrevivientes de Auschwitz, ya que los más jóvenes superan los 70 años. En los actos de 2005 participaron unas 1.500 personas.
Ubicado en el sur de Polonia, el campo se ha convertido probablemente en el símbolo más conmovedor de un Holocausto en el que perdieron la vida seis millones de judíos en toda Europa durante la Segunda Guerra Mundial.
En Auschwitz los nazis mataron a alrededor de 1,5 millones de personas, en su mayoría judíos europeos antes de que el Ejército Rojo entrara por sus puertas, en el invierno boreal de 1945.
Se espera la presencia de los presidentes de Polonia, Alemania, Francia y Ucrania, entre cientos de dignatarios.
Pero la ausencia más destacada será la del presidente ruso Vladimir Putin, cuya intervención militar en Ucrania llevó a las relaciones entre Moscú y Occidente a su punto más bajo desde la Guerra Fría.
Polonia es uno de los críticos más vehementes de la anexión de Crimea por parte de Rusia y su apoyo a los separatistas en el este de Ucrania.
Cauteloso de las consecuencias políticas domésticas, Polonia no envió una invitación diplomática completa a Putin, dijeron fuentes a Reuters. En lugar del líder ruso asistirá su jefe de gabinete, Sergei Ivanov.
La OTAN dijo que Rusia ha enviado soldados y armamento para ayudar a los separatistas, acciones que Putin niega.
Pero Moscú se arriesga a nuevas sanciones cuando los ministros de Relaciones de la Unión Europea se reúnan el jueves para tratar el tema.
MERKEL: «DEBEMOS ESTAR EN GUARDIA»
Putin envió un mensaje elogiando el rol que tuvo el Ejército Rojo en poner fin al Holocausto, diciendo que había «salvado no sólo al pueblo judío, sino también a otros pueblos de Europa y del mundo».
Hollande realiza el viajes menos de tres semanas después de que 17 personas murieran en París en tres días de violencia cuando milicianos islamistas atacaron al semanario satírico Charlie Hebdo y un supermercado kosher.
Cuatro judíos franceses murieron en el supermercado, las últimas víctimas de una reciente ola de agresiones contra judíos en Europa.
Judíos europeos han advertido de una creciente sentimiento antisemita en Europa, alimentado por la indignación contra la política israelí en Oriente Medio y tensiones sociales sobre temas como la inmigración, desigualdad y problemas económicos que han contribuido al surgimiento de movimientos de extrema derecha, como PEGIDA en Alemania.
En la víspera del aniversario, la canciller Angela Merkel dijo que los alemanes tenían una responsabilidad imperecedera de luchar contra todas las formas de antisemitismo y racismo.
«Tenemos que estar constantemente en guardia para proteger nuestra libertad, democracia y el imperio del derecho», dijo Merkel. «Tenemos que exponer a aquellos que promueven prejuicios e invocan el terror, tanto los antiguos como los nuevos».
Las víctimas de Auschwitz también incluyeron a, entre otros, personas de origen gitano, homosexuales y opositores políticos de los nazis.
David Wisnia, un sobreviviente de 88 años de Auschwitz, dijo el lunes que el Holocausto era «casi imposible de comprender para la mente humana».
El anciano, miembro de un coro infantil en la Gran Sinagoga de Varsovia que los nazis volaron en 1943, cantará una oración de homenaje en hebreo el martes.
«Le rezo a Dios que como seres humanos podamos aprender algo de esto».