En lo que va de este año, la Secretaría de Salud del Gobierno del Estado a través de la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios ha suspendido a seis plantas purificadoras de agua por no cumplir con la norma sanitaria y ha sancionado a otras por reincidencia, con lo que evita riesgos para la salud de la población. Ante el aumento de estas plantas a más de 200 en el estado, la COESPRIS creó un programa permanente en el muestreo de agua y actualmente verifica al 100 por ciento de las mismas.