Catorce personas -la mayoría, estudiantes de preparatoria, además de tres adultos y un universitario-, fueron ejecutadas en una «fiesta» de cumpleaños, entre la medianoche del sábado y primeros minutos de este domingo.
La información la confirmó la Procuraduría General de Justicia del Estado de Chihuahua.
En información publicada este domingo por el diario El Universal señala que en esa misma reunión, que fue celebrada en tres diferentes viviendas del fraccionamiento Villas de Salvarcar, resultaron lesionados a balazos otras 14 personas -dos de ellos internados y reportados como casos de «gravedad»-, durante la incursión de un grupo de presuntos sicarios, que buscaban a un «individuo» y que minutos antes habían intercambiado palabras, refirió la procuradora Patricia González.
Apuntó que el móvil de los hechos no está totalmente definido y se trabaja con dos líneas de investigación, una de las cuales tiene que ver con el crimen organizado.
«Es un problema que tiene que ver con el narcotráfico y vinculado a la delincuencia organizada», dijo la responsable de procurar justicia en la entidad.
La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), a través del comandante de la Guarnición de la Plaza, Marco Antonio Barrón, y la procuradora expresaron que se esclarecerán los hechos de manera «pronta» para que el crimen no quede impune.
Algunos de los cuerpos sin vida fueron recogidos de los patios traseros de otras viviendas, después de que los jóvenes fueron alcanzados por las balas, cuando habían decidido escapar del fuego brincando las bardas de las casas contiguas.
De acuerdo a la versión de testigos y vecinos, los estudiantes fueron sorprendidos por un grupo de presuntos «sicarios», que vestían de civil, y que llegaron a bordo de siete camionetas para cerrar calles de acceso a la vivienda donde se celebraba la fiesta, reportaron las autoridades.
La PGJE confirmó que los agresores viajaban en cuatro vehículos, tipo «camioneta» o «vagoneta», y alrededor de 15 personas.
Se trata del tercer evento violento con un saldo masivo de víctimas en los últimos cinco meses, luego de las ejecuciones perpetradas en el interior de los centros de rehabilitación Aliviane y Anexo de Vida en septiembre de 2009, y el quinto sucedido en los últimos dos años, incluyendo el ataque a otro centro de rehabilitación y en el Cereso Estatal.
Los vecinos dijeron haber escuchado balazos «que parecía que nunca terminarían», en tanto que la autoridad estableció que fueron encontrados 200 casquillos de los disparos que fueron realizados en contra de las víctimas.
Un millón de pesos de recompensa
El alcalde José Reyes Ferriz lamentó los sucesos, y dijo que «el hecho que se dio en la madrugada afecta a los juarenses».
Es importante para los juarenses «detener y castigar a quienes cometieron estos actos», añadió.
Durante la conferencia que esta tarde ofrecieron las autoridades de los tres niveles de gobierno, en respuesta a los hechos ocurridos durante la noche del sábado y madrugada del domingo, el munícipe anunció que los gobiernos estatal y municipal se harán cargo de los gastos médicos y apoyo psicológico.
Información tomada de El Universal