El freno a los recursos para la sequía afecta a la población del norte

Desde mediados del 2011 México vive la peor sequía en los últimos 70 años, pero los estados más afectados, como Durango, han encontrado trabas para recibir los recursos necesarios para salvar la crisis.

 

Por ejemplo, la entrega extraordinaria de 15,000 millones de pesos para 26 estados afectados por desastres naturales —una cantidad similar a las pérdidas agropecuarias registradas por la sequía hasta febrero del 2012 que fue aprobada el pasado 30 de abril por la Cámara de Diputados— está detenida por un procedimiento constitucional.

La Secretaría de Gobernación explicó a la Cámara de Diputados que ya no se puede disponer de recursos del ejercicio fiscal de 2011, por lo que pidió detallar el origen de los recursos, pues tendría que modificarse el Presupuesto de Egresos de la Federación aprobado.

En enero, el presidente Felipe Calderón anunció que se destinarían 33,827 millones de pesos para el Programa para la Atención de la Sequía 2012.

Tras la discrepancia entre los diputados y el gobierno federal por los recursos extraordinarios, el secretario de Gobernación, Alejandro Poiré, y los gobernadores de algunos de los estados más afectados por la sequía se reunieron este martes por la noche.

«Es importante señalar que las comunidades y los productores afectados por la sequía son atendidos mediante la aplicación de más de 34,000 millones de pesos», señaló la Segob a través de un comunicado, el cual no especificó qué funcionarios participaron.

La dependencia explicó que están atendiendo el problema con acciones no solo enfocadas a mitigar los efectos inmediatos de la sequía, sino a invertir en la recuperación de la capacidad productiva del campo y a la generación de infraestructura hidroagrícola.

El gobierno federal ha destinado más de 22,000 millones de pesos en 22 entidades, que se suman a los 2,300 millones de pesos canalizados por los estados con recursos propios y en concurrencia con la federación, informó la Segob.

Esta semana continuarán las mesas de trabajo con cada uno de los gobernadores de los estados afectados por la sequía, confirmó la Secretaría.

Mientras, poblaciones indígenas ubicadas en las zonas serranas al norte de México, a donde es difícil acceder para entregar víveres, viven las consecuencias de la sequía.

Javi, un hombre de origen tepehuano, de 28 años, ha vivido en diversas comunidades del municipio de El Mezquital, una ciudad de unos 30,000 habitantes donde predominan los grupos de tepehuanos, huicholes, coras y mexicaneros. Sin embargo, tuvo que irse a Durango, capital del estado homónimo ubicado al norte de México, para buscar oportunidades en medio de esta crisis.

Vivió durante ocho meses en la comunidad de San Agustín de Buenaventura, ubicada entre Durango y Nayarit, donde según él desapareció la siembra de maíz, una de las principales actividades de la región.

El hombre llegó a la ciudad con tres mujeres, dos hombres y cinco niños, pues donde habitaban «no hay mucho futuro».

“No hay nada que hacer, todo es triste y no hay trabajo ni qué comer”.

Al igual que Javi, decenas de indígenas llegan cada semana a la capital en busca de una mejor vida. Algunos se quedan a cuidar sus comunidades de origen, donde incrementa la cifra de niños desnutridos y a donde no llegan los programas sociales.

«Se espera momentos muy críticos que van empeorando cada vez más, se requiere de unidad entre el gobierno y la sociedad, un tema que no se politice”, dijo en entrevista con CNNMéxico el secretario General de Gobierno de Durango, Jaime Fernández Saracho.

“La gente se va porque no tiene agua para tomar, es una migración obligada por la sequía que de aquí a diciembre ya no tiene disminución, cada día incrementará”.

Según el diputado priista Pedro Silerio, quien pertenece a la comisión de agricultura del Congreso de Durango, la migración ha incrementado a 100,000 personas (de 80,000 desplazados en enero). La mayoría ha emigrado a otros lugares más urbanizados, como la capital, y a estados como Sinaloa y Tamaulipas, donde la agricultura de riego es más desarrollada.

La estimación está basada en reportes de los presidentes municipales en las regiones del estado más afectadas por la sequía.

«La gente del campo come de manera parcial, es decir, de una a dos comidas por día, un ejemplo es el costo de frijol que se elevó un 30%, con un precio que va de ocho a 30 pesos”, explicó Fernández Saracho.

De acuerdo con el delegado de la Secretaría de Gobernación en Durango, Jorge Parra Meléndez, el tema de la sequía es una responsabilidad de la federación, pero también del estado y del ayuntamiento.

En el caso de Durango, 5,000 de sus comunidades padecen afectaciones por la sequía y en 1,200 no hay agua para consumo humano, según el gobierno estatal.

El director de la Comisión del Agua en el Estado de Durango, Miguel Calderón Arámbula, dijo a CNNMéxico que el uso de pipas se ha convertido en la única solución para abastecer de agua a las comunidades afectadas.

La valoración de los daños al 1 de junio incluye la muerte de 100,000 cabezas de ganado, la destrucción del 90% de las cosechas, 30,000 hectáreas de bosque destruidas por incendios forestales y otras 20,000 afectadas por las plagas generadas por la falta de humedad en el suelo.

«Las presas más importantes del estado se encuentran al 30% de su capacidad, según el último reporte, del 5 de junio», dijo a CNNMéxico Jorge Nevares Montelongo, director de la Comisión Nacional del Agua en Durango.

Las lluvias pronosticadas para el mes de julio son una esperanza para mejorar la situación de las presas, dijo, si permanecen hasta agosto.

Con información de CNN

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