El lunes había sido desalojado el Instituto Nacional en Santiago y hoy el Instituto Isuco2, en la región capitalina de Providencia. Los agentes del orden detuvieron a los estudiantes que fueron expulsados el 17 de agosto, según su testimonio, “por haber participado de las manifestaciones” contra el gobierno de Sebastián Piñera para reclamar la educación gratuita y cambios en el sistema de enseñanza.
Los jóvenes permanecían encadenados en el establecimiento y en huelga de hambre, pero un camión de Carabineros ingresó al edificio y detuvo a los alumnos.
Mientras todavía quedan más de una decena de centros educativos tomados en todo el país, los estudiantes secundarios marcharon en ropa interior y algunos con sus torsos pintados por las calles de Providencia. La Coordinadora Nacional de Estudiantes Secundarios hizo públicas “las demandas y propuestas estudiantiles”.
Los jóvenes expresaron su apoyo a que la administración de los colegios primarios y secundarios no esté bajo administración municipal, y proponen la creación de una Agencia Nacional de Educación Pública, además de la supresión de la prueba de Selección Universitaria, el examen de ingreso para acceder a estudios superiores, porque lo consideran un paso que “sólo favorece la desigualdad”.
Por lo pronto, la Confederación de Estudiantes de Chile (CONFECH) se adhirió ya a la protesta del jueves y los profesores anunciaron una manifestación nacional para el próximo lunes, que será apoyada por los universitarios.
La crisis del sistema educativo ha afectado la imagen del presidente Sebastián Piñera, cuya popularidad se ubica en 27%, según el sondeo que este día presentó el Centro de Estudios Políticos (CEP). La ex presidenta Michelle Bachelet tiene 50%.
Con información del Universal