El profesor universitario Gustavo Alcázar Oceguera profundizó en su conferencia sobre el uso de los neonicotinoides, insecticidas sintéticos derivados de la nicotina que actúan en el sistema nervioso central de los insectos, y en el caso de las abejas provoca la desorientación y el abandono de la colmena.
Esta situación, agregó el también apicultor, genera despoblación de las colonias de abejas y las que alcanzan a llegar a la colmena contaminan la miel, que ya no tiene cabida en el mercado, pues países como Alemania, que es el principal consumidor de miel mexicana, tiene una tolerancia cero en la concentración de neonicotinoides en este endulzante.
Estos insecticidas se encuentran entre los más usados a nivel mundial, alertó, y se utilizan en cultivos de maíz, cereales, hortalizas y frutales de hueso a pesar de sus efectos comprobados en insectos y en menor medida en los mamíferos.
La doctora Francisca Contreras Escareño, investigadora apícola del Centro Universitario de la Costa Sur, con sede en Autlán de Navarro, explicó la importancia de las abejas en la polinización de cultivos a partir de esa relación simbiótica que existe entre las abejas y flores, productoras de néctar, principal alimento de estos insectos himenópteros.
Sin embargo, el uso indiscriminado de insecticidas y la deforestación son un fuerte problema para los productores agrícolas que ven mermada su producción. Por lo que motivó a los asistentes al cuidado de las abejas, pues contribuyen con el rendimiento de cualquier tipo de cultivo, pues de las 250 mil plantas conocidas entre el 80 y 90 por ciento depende de los insectos para su polinización, señaló Contreras Escareño. BP.