En el Día mundial de la Tierra, una constructora celebró matando una vieja parota de más de 200 años, mientras que la PROFEPA dice no poder hacer nada ya que no es una especie arbórea amenazada.
En el Día mundial de la Tierra, una constructora celebró matando una vieja parota de más de 200 años, mientras que la PROFEPA dice no poder hacer nada ya que no es una especie arbórea amenazada.