Cáncer por VPH mata a más de 250 mil mujeres al año; vacuna podría evitarlo

Sudán.- El cáncer no tiene fronteras, pero se ensaña con las personas que habitan los países de bajos y medianos ingresos, fue la conclusión de una reunión en Jartum convocada por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) destinada a buscar más recursos para paliar la presencia de esta enfermedad en varios países.

En este evento, se exploraron métodos para alcanzar este objetivo, ante la creciente carga que la enfermedad presenta en muchos de los pobres.

El tratamiento entre los refugiados y el aumento de fondos para combatir el cáncer de cuello uterino también fueron discutidos.

El evento respondió a un esfuerzo lanzado en 2012 por el OIEA, la Organización de Cooperación Islámica y el Banco Islámico de Desarrollo para movilizar recursos y apoyar la capacitación, como parte del control del cáncer en los Estados miembros de esas organizaciones.

A la reunión asistieron representantes de los ministerios de salud y finanzas de 16 países, quienes evaluaron cómo impulsar la infraestructura nacional de medicina nuclear y radioterapia, incluso mediante proyectos de cooperación técnica con el OIEA.

El cáncer es una de las enfermedades más letales del mundo y los países de ingresos bajos y medianos son los más afectados, con más de la mitad de los nuevos casos.

Sin embargo, estos sólo acceden al 5% de los recursos globales para atender la enfermedad, según la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer.

De acuerdo a este organismo, cada año, el cáncer de cuello uterino mata a más de 250 mil mujeres, y el 85% de estas muertes se producen en países de ingresos bajos y medianos.

El cáncer cervical es el cuarto cáncer más común en las mujeres en todo el mundo, pero la mayoría de estas muertes se podrían evitar con medidas adecuadas de prevención, como la vacunación de niñas contra el virus del papiloma humano (VPH) y los programas de cribado para detectar y tratar lesiones precancerosas.

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