COMENTARIO

LA LECCION

Por: Hugo Sandoval Ramos

El problema no fue solo aquí en Manzanillo, ni solo en el Estado de Colima, la consecuencia de una estrategia agresiva, burlona, bocona y sucia no pego y a nivel nacional se cayo el teatrito del partido de la “gente decente” que puso de vocero al bien peinadito German Martínez a quien muchos con asombro se preguntan aun, si con esa boquita come y lo peor del caso es que debe estar aun tragándose sus palabras sucias, su verborrea de lodo, sapos y culebras. Pobre PANza la de German, quien en su primera evaluación no entrega buenas cuentas a pesar de sus bravuconadas.

El origen de las candidaturas del PAN para gobierno del estado y las posiciones de Manzanillo y la capital del estado, estuvo plagado de desacuerdos y descontento que ocasiono serias divisiones que nunca se preocuparon los panistas en cicatrizar ni contentar al panismo aristocrático de la capital del estado, donde pensaron que poniendo de coordinador de campaña a Locho, las cosas estarían solucionadas. Esta visto que no fue asi y el costo es muy alto. El imponer a Enrique Michel sobre una candidata fresca y popular revirtió cualquier simpatía de sus electores cautivos, se confiaron en su voto duro y en la supuesta estructura de Michel que tan solo estuvo armada por tacos de billar.

La soberbia, el triunfalismo anticipado, la política excluyente y revanchista, la inexperiencia y un desprecio por aprender de los demás fue en términos generales la tónica del equipo de campaña de la alianza PAN-ADC. No falto quien desde los primeros días de campaña dedicara parte de su tiempo en buscar casa para cuando se tuviera que trasladar a la ciudad de Colima gracias a su nueva chamba en palacio de gobierno, o bien tener ya una lista de recomendados y asistentes que cubrirían los cinco mil empleos que en muchas ocasiones mencionó la candidata panista, que tendría la próxima administración para los panistas en su administración.

Los errores se fueron dando como en cascada, los primeros no fueron atendidos, sobre todo porque no provenían de sus adversarios sino de ellos mismos, aun cuando sistemáticamente todo lo malo que les pasaba, en voz de su propia candidata eran achacados al demonio priista. Daba la impresión de que no se percataban que los errores y yerros se estaban convirtiendo en una bola de nieve que inició una desbandada de protectores, patrocinadores y finalmente de electores. De ninguna manera fue una estrategia de sus adversarios, era la verdad evidente: Martha Sosa se fue quedando sola, jalando con sus propias manos una carreta cada vez más pesada que hubiera sido fácil empujar en equipo. Los escándalos estuvieron a la orden del día, el discurso de honestidad y transparencia, conforme pasaban los días, era carcomido por las acciones que evidenciaban que lo dicho era una ficción y que lo real eran acciones vergonzosas. Los principales enemigos que tenían que combatir eran a sus propios compañeros de formula y de partido. Una candidata plurinominal que fue acusada de robo y que de inmediata fue desconocida por Martha Sosa y acosada por la dirigencia estatal de su partido, propició que la experiencia de Diana Puga, para operar campañas y movilización de electorado fuera tirado a la basura. Un candidato a diputado Federal que a cada minuto le florecía un nuevo escándalo y en el que se invirtió mucho tiempo del partido para sacarlo de las broncas en que se metía, solamente restó el capital político de la Sra. Sosa e inhibió la inclusión de nuevos simpatizantes. Un senador suplente haciendo el trabajo sucio y detenido repartiendo panfletos descalificadores de sus adversarios y para colmo un accidente de transito protagonizado por el esposo de la candidata a la gubernatura puso en evidencia que ni su propia familia se preocupo en ningún momento en cuidar esa candidatura, esa campaña que prometieron seria de fiesta y de flores, esa oportunidad de llegar al poder con el favor de los electores.

Cada vez resultaba mas complejo aparecer en equipo, en grupo, en una candidatura unida como les funciono en la jornada anterior, ahora, había días en que resultaba contraproducente que la candidata al gobierno del estado por el PAN, apareciera en publico junto a Virgilio Mendoza o junto a Enrique Michel, y para colmo junto a su propia candidata a la alcaldía de Manzanillo, que solo en los últimos días de campaña tuvo pequeños aciertos contra la gran cantidad de ausencias y pésimas estrategias de posicionamiento y promoción, además de la evidencia de que no ofrecía en absoluto garantía de llegar a ser una buena gobernante. Los deslindes se convirtieron en moneda de uso común confundiendo a un electorado que regularmente simpatizaba con el Pan, pero que se sintió huérfano desde la graciosa huida que hizo Virgilio Mendoza del Ayuntamiento, al cual abandono para irse de candidato a lo que fuera y que en poco tiempo demostró no ser un político en quien confiar y que creyó que ser simpático con algunos le iba a valer para tapar sus excesos.

La lección recibida por dormirse en la confianza sin duda debe ser aprovechada, pues perder Manzanillo que era considerado el bastión panista, puede ser equiparado al hundimiento de un Titanic partidista a pesar de haber recuperado Tecoman. Si a estas alturas los panistas no se han percatado de lo mal que hicieron las cosas, del error tan grande de la Sra. Martha Sosa de haberse metido en un pleito dirigido desde la cúpula panista, difícilmente podrán revertir alguna vez estos resultados que son muy cercanos a los que se obtuvieron a nivel nacional al perder la mayoría en el congreso, perder varios estados de la republica y perder la oportunidad de mantenerse en el poder, el cual sin duda perderán en la próxima jornada electoral como un cobro del electorado por lo mal que salieron para gobernar y lo excelente para pelear, sin dejar a un lado la corrupción que han afinado de mejor manera que sus antecesores.

 

hugosandoval_ramos@prodigy.net.mx

 

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