Problemas de autoestima, discriminación, además de ser víctimas de bullyng, son algunas de las dificultades con las que se enfrentan niños con obesidad en su entorno escolar y familiar, y cuyas repercusiones se ven reflejadas en la adolescencia, por lo que a través del Programa “Una Nueva Cultura”, del área de promoción de la salud, se fomentan los factores determinantes de la salud.
Y es que los niños con obesidad tienden a aislarse al ser relegados por sus demás compañeros, iniciando con ello un trastorno de conducta alimentaria como la anorexia o bulimia durante la infancia entre los 13 y 14 años, siendo la etapa de la adolescencia donde realmente las consecuencias y repercusiones se acentúan.
La depresión infantil es otro de los padecimientos que desarrollan los infantes, en algunos casos, llegan a tener pensamientos suicidas al sentir que no son valorados, por lo que les cuesta trabajo expresar emociones por temor a las burlas de los demás.
A través del Programa “Una Nueva Cultura”, la Secretaría de Salud del Gobierno Estatal se enfoca en los determinantes de la salud, incluyendo aquellos psicosociales y ambientales y no centrarse en el padecimiento o enfermedad, sino en la salud; es decir, trabajar en promover la activación física y la nutrición, así como el fortalecimiento de la autoestima y la expresión de sus emociones.
En el ámbito terapéutico de niños con obesidad se tiene que involucrar a la familia, ya que es desde el seno familiar donde se desarrollan los malos hábitos alimenticios y es en ella donde se adquieren las buenas costumbres del bien comer.
El abordaje interdisciplinario entre nutrición, psicología y medicina es la mejor herramienta para atender la obesidad infantil; sin embargo también se requiere la socialización entre familias y propuestas de comunicación educativa en escuelas y medios de entretenimiento de aquéllos factores que ayudan a vivir sanos con hábitos saludables en alimentación y estilo de vida con activación física.