Hombres armados atacaron e incendiaron el martes por la noche el consulado estadounidense en la ciudad oriental de Bengasi, la cuna de la revuelta que el año pasado derrocó a Muammar Gaddafi, mientras que se produjo otra agresión a la embajada de Estados Unidos en El Cairo.
El embajador Christopher Stevens murió en el incidente en Libia, pero las circunstancias de su fallecimiento no estaban claras. El personal consular fue llevado a una casa segura luego del ataque inicial, dijo el viceministro del Interior libio, Wanis Al-Sharif.
Un avión de evacuación con unidades de comando estadounidenses arribó entonces desde Trípoli para retirar al personal de la casa.
«Se suponía que sería un sitio secreto y ellos fueron sorprendidos por grupos armados que lo sabían. Hubo disparos», declaró Sharif. Dos empleados estadounidenses murieron en el lugar, indicó.
Otras dos personas perdieron la vida en el edificio consultar y entre 12 a 17 resultaron heridas.
Los ataques generaron preguntas sobre el futuro de la presencia diplomática en Libia, las relaciones entre Washington y Trípoli, la inestable situación de seguridad en el país africano tras la caída de Gaddafi y si podrían emerger más protestas en el mundo musulmán debido al filme.
El presidente estadounidense, Barack Obama, condenó los ataques y se comprometió el miércoles a trabajar con Libia para llevar a la justicia a los agresores, pero dijo que el crimen no dañaría las relaciones entre ambas naciones.
«No se confundan. Trabajaremos con el Gobierno libio para llevar ante la justicia a los asesinos que atacaron a nuestra gente», dijo Obama en una declaración en la Casa Blanca, flanqueado por la secretaria de Estado, Hillary Clinton.
Obama también ordenó elevar las medidas de seguridad en las sedes diplomáticas estadounidenses alrededor del mundo.
El filme amateur, promovido por un pastor estadounidense, describe a Mahoma como un tonto, un mujeriego y un ídolo religioso falso. En una parte de la cinta publicada en YouTube, el profeta es mostrado en un aparente acto sexual con una mujer.
Para muchos musulmanes representar al profeta es un acto de blasfemia y el incidente recuerda los disturbios desatados en el 2006 en Oriente Medio, Africa y Asia en los que murieron al menos 50 personas, después de que un diario danés publicara caricaturas de Mahoma.
«GRUPO PEQUEÑO Y SALVAJE»
La secretaria de Estado Clinton dijo que el ataque fue perpetrado por un «grupo pequeño y salvaje», no por el Gobierno ni por la gente de Libia.
Los relatos sobre el ataque al consulado describieron un caos y baños se sangre, puesto que los guardias de seguridad libios se vieron sobrepasados y se retiraron.
«Empezamos a dispararles y entonces otras personas también lanzaron bombas caseras por sobre las barreras y comenzaron los incendios en los edificios», dijo Hamam, de 17 años, que participó en el atentado pero no dio su nombre.
«Había algunos guardias de seguridad libios fuera de la embajada, pero cuando comenzaron a explotar las bombas ellos huyeron», explicó Hamam, quien dijo que vio a un estadounidense morir frente a él en medio del tumulto. Afirmó que el cuerpo fue cubierto por cenizas.
Se cree que el ataque fue perpetrado por Ansar al-Sharia, un grupo islámico sunita al estilo de Al Qaeda que ha estado activo en Bengasi, dijo un funcionario de seguridad libio. Testigos dijeron que entre la multitud de agresores también hubo miembros de comunidades tribales, milicianos y otros hombres armados.
Vehículos de Ansar al-Sharia arribaron al comienzo de la protesta pero se retiraron una vez que empezaron los enfrentamientos, dijo Haman. «Los manifestantes corrían alrededor del complejo buscando estadounidenses, ellos sólo querían hallar un estadounidense para capturarlo».
El miércoles, el complejo en Bengasi estaba vacío y transeúntes podían ingresar libremente para ver los daños causados por los incendios y disparos.
MANIFESTACION EN EGIPTO
Egipto arrestó el miércoles a cuatro personas por irrumpir en la embajada estadounidense en El Cairo durante una manifestación por la cinta que mostraba a Mahoma, reportó una agencia de noticias local.
El informe indicó que cuatro personas fueron transferidas a la fiscalía, y agregó que las fuerzas de seguridad todavía buscaban a otros cuatro sospechosos que escalaron los muros de la misión estadounidense. Algunos de los agresores habían logrado bajar la bandera del país norteamericano en la sede.
Los embajadores estadounidenses en países tan volátiles a menudo son acompañados por varios miembros de seguridad y usualmente viajan en caravanas bien protegidas. Las misiones diplomáticas normalmente son custodiadas por marines y otras fuerzas especiales.
Stevens se crió en California, se graduó de la Universidad de Berkeley y trabajó en el norte de Africa como voluntario de los Cuerpos de Paz. Enseñó inglés en Marruecos antes de unirse a los servicios de relaciones exteriores para ser enviado a Oriente Medio y luego al norte de Africa.
Fuentes de aeropuertos dijeron que los cuerpos de los estadounidenses serían llevados desde Bengasi hacia Trípoli.
(Reportes adicionales de corresponsales. Escrito por Peter Millership y Ralph Boulton. Editado en español por Marion Giraldo)
Con información de Reuters