Hace aproximadamente 30 años un estudiante gritó “Vámonos, ahí que se quede su pinche Petatera”, cuando encontró la Gran Plaza de Toros de Villa de Álvarez desmantelada por el comité de las fiestas en honor a San Felipe de Jesús.
Así y de manera despectiva nació el nombre del sitio donde ahora la gente se reúne para conmemorar las festividades charrotaurinas, del 5 al 27 de febrero, en honor a San Felipe de Jesús.
El cronista, Rafael Tortajada Rodríguez, recuerda una plática con Inés Ramírez Cobían “El Pato”, quien detallaba como los jóvenes dejaban destruida la Gran Plaza de Toros en los últimos días de las festividades durante una celebración en honor a estudiantes.
Sin embargo un día que el Comité de las Fiestas Charrotaurinas–no patronato como el actual- madrugó y desbarataron la plaza, momento en que llegaron los estudiantes y vieron que no tendrían fiesta, así que uno de ellos, -de quien se desconoce su nombre- de manera despectiva hizo el señalamiento de Petatera por el material que está construida la plaza.
Tortajada Rodríguez dijo para AFmedios que el nombre poco a poco ha tomado naturalidad.
“No fue sino hasta después de que el alcalde villalvarense Alfonso Rolón Michel (periodo 1995-1997) llevó una maqueta a España y la registró, y desde entonces oficialmente se llama La Petatera, (el nombre) no tiene arriba de 30 años”, apuntó.
La plaza, era sólo un redondel de postes hecho de madera, no fue sino alrededor de los años 40´s cuando el presidente municipal de Villa de Álvarez Felipe Ahumada (1938), dio a Severo Urzúa -quien durante mucho tiempo construyó la plaza-, la comisión de ir por varios pueblos algo para mejorar dicha plaza.
Encontró en Autlán, Jalisco, una plaza similar a la actual Petatera, la cual ha sido mejorada a lo largo de los años a fin de darles más aditamentos, comodidad y funcionalidad.
Para Tortajada Rodríguez la historia sólo se puede comprobar mediante documentos, sin embargo a pesar de no haber alguno que compruebe que la plaza de toros se construya desde hace 154 años, sin embargo la tradición lo dice.
Con emoción en el rostro, el historiador añadió que algunas personas afirman que el primer gobernador del estado de Colima, Manuel Álvarez Zamora le dio mucha difusión a la Gran Plaza de Toros.
“Él fue sólo gobernador un mes y una semana; y lo fue en julio, entonces las fiestas ya habían pasado. Las fiestas empiezan a celebrarse el 5 de febrero por Día de San Felipe de Jesús; a don Manuel Álvarez lo mataron el día 26 de agosto de 1858, se me hace difícil que haya dado mucho apoyo”, añadió.
¿Y LAS CABALGATAS?
Dentro de las fiestas Charrotaurinas villalvarenses también se encuentran las cabalgatas, las cuales de acuerdo al cronista Legislativo, éstas sí tienen más de cien años.
Su historia se remonta a los recorridos a caballo del gobernador (del periodo 1875-1877) colimense Filomeno Bravo -causante de la muerte de su antecesor el mandatario Manuel Álvarez Zamora- y varios amigos.
A decir de Tortajada Rodríguez después se generalizaron las cabalgatas y los recibimientos que se iban a San Francisco los encargados de los festejos, donde recibían a los dueños del ganado que prestaban para que fuera jineteado y lidiado.
“Ahí les invitaban a comer, después fueron famosos los recibimientos, por que se le invitaba a la gente a comer, los cuales eran pocos, pero ahora ya no se puede porque son miles”, concluyó en tono serio.
Derechos Reservados AFMEDIOS