La gestora y consultora cultural Sandra Ontiveros Melgar, imparte el taller “Elaboración de proyectos culturales” ante una numerosa asistencia de la comunidad artística local, funcionarios y estudiantes de artes; capacitación que inició este lunes y terminará el 25 de marzo en el Centro de Formación y Producción de Artes Gráficas de Colima “La Parota”, gracias al Gobierno del Estado a través de su Secretaría de Cultura y el Conaculta.
La egresada de la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado “La Esmeralda” y de la Academia de San Carlos, quien además trabaja para el Centro Cultural España, el Claustro de Sor Juana y el Centro Nacional de las Artes, argumentó que el taller tendrá por objetivo mostrar de manera clara todos los pasos a seguir para conformar un proyecto cultural con altos índices de calidad y profesionalismo, con un perfil innovador y creativo, presentarlo a las instituciones pertinentes y poder conseguir financiamiento.
Aclaró que este taller pretende aclarar la terminología, ya que cuando no se tienen claros los conceptos que quieren las instituciones es muy difícil que les otorguen el financiamiento, “porque de pronto confunden actividades con metas, la justificación no la ligan con un análisis externo; entonces toda esta serie de cosas hacen que las propuestas no sean inteligibles para las instituciones”.
Comentó que “la cultura y el arte no pueden estar separadas ni de la economía, ni de la política, ni de otros ámbitos en los que está inserta” y que a veces los artistas se olvidan que la parte administrativa también es muy necesaria, “el caso de saber cuánto me voy a gastar en hacer una pieza, en qué espacio la voy a colocar, quién puede patrocinarme para que lo haga; eso también hay que tomarlo en cuenta, y por otro lado también las instituciones de pronto hacen convocatorias y formularios tan extensos y complejos, pero nadie se toma el trabajo de explicarles a los que lo van a utilizar cómo hacerlo correctamente, entonces ahí hay una responsabilidad de ambas partes”.
Reiteró que un buen proyecto es claro, viable y sus objetivos deben estar ligados a los indicadores, ya que es lo primero que se evalúa, además de su impacto social, pues aclaró que los proyectos no deben ser en beneficio sólo del artista.
Durante la capacitación, se enseñará a los participantes a comprender bien los formularios, la terminología empleada en ellos, luego desarrollarán sus propuestas individuales y al final harán una evaluación para saber cuáles son los errores más frecuentes y tratar de corregirlos.
Sobre el trabajo que se realiza en La Parota, argumentó: “a mí me encanta la gráfica, es mi formación primigenia y la verdad se me hace una labor muy buena, activa mucho y además continúa con el trabajo del desarrollo de la gráfica mexicana que es muy importante a nivel internacional”, concluyó.