COLIMA.- Este 10 de mayo, las mujeres privadas de su libertad celebraron el día de las madres en compañía de sus hijos y familiares, en el centro ubicado dentro del complejo penitenciario de Puente Grande, donde se realizaron actividades deportivas, lúdicas y artísticas.

Las madres recibieron obsequios desde unas rosas, y con este calor les dieron tejuino, nieves estilo Parque Morelos y una comida preparada por el personal penitenciario para toda la población. En total cohabitan 476 mujeres pero de este número 400 son madres.

El director de los centros penintenciarios en Jalisco, José Antonio Pérez Juárez, explicó que este tipo de eventos ayudan a la reinserción de las personas con el programa de “Segunda Oportunidad”.

“En el pasado, el sistema de reinserción era represivo, segregador, inhumano, no contribuía a la reinserción social de las personas privadas de su libertad ni disminuía la reincidencia delictiva, porque violentaba a las personas, se les vejaba al interior de las prisiones, se les aislaba del mundo, y a partir del inicio de esta administración, desde diciembre de 2018, previo diagnóstico, determinamos la creación de una política pública de reinserción llamada Reinserción Segunda Oportunidad con la que le apostamos al humanismo y a compaginar seguridad y derechos humanos, y con la que hemos tenido excelentes resultados; somos número uno a nivel mundial en eficacia de reinserción, somos un sistema penitenciario que ha trascendido las fronteras de México”, refirió Pérez Juárez.

En el caso de las mujeres la mayoría de ellas se encuentran detenidas porque ayudaron a sus parejas sentimentales y cometieron un delito, pero en muchos casos el sujeto se dio a la huida y la mujer fue la única arrestada y se quedó lejos de su familia y sin poder ver a sus hijos.

“Lo que más nos ha ayudado a que la persona rectifique conductas, regrese al entorno familiar y social con otra mentalidad, positiva, es precisamente que hemos alentado la integración de la familia; anteriormente, por el hecho de que una persona había cometido un delito, quedaba aislada de su familia, y eso la hacía más violenta, pero eso era responsabilidad del Estado».

«Nosotros, al contrario, en el Día de las Madres, por ejemplo, impulsamos la convivencia y la integración, porque no sólo nosotros, muchos expertos en temas de delincuencia, criminólogos, sociólogos, han encontrado que un factor determinante para el aumento de la delincuencia es la desintegración familiar, junto con la desintegración social, por ello alentamos la integración familiar», agregó el directivo.

Dijo que las mujeres privadas de su libertad, no por el hecho de estar allí son todas delincuentes, porque cuando salen las sentencias algunas son absolutorias.

“Hay que recordar que las personas, no por el hecho de estar en un reclusorio pierden su dignidad y mucho menos su calidad de madres” .

En la actualidad 140 madres tienen a sus hijos viviendo dentro del centro penitenciario, pero la ley de ejecución de penas permitía que solo los podrían tener a sus hijos hasta los tres años, pero con un tratado internacional del que está suscrito México podemos tenerlos hasta los seis años.