Apenas la víspera el primer ministro japonés Yoshihiko Noda había advertido que «reforzaría» la seguridad en la zona, que es administrada por Tokio.
En los últimos meses varios barcos chinos han entrado y salido en las aguas territoriales de las islas Senkakus, como se conocen en Japón, o Diayous, como la llaman en China.
El impasse territorial podría afectar el intercambio comercial entre las dos mayores economías asiáticas y genera temores de una eventual escalada militar.
Con información de la BBC