Papa Francisco alienta a los padres que han perdido a sus hijos, en misa de la Basílica

México.- El papa Francisco dedicó palabras a los padres, madres y abuelos «que han visto partir, perder o incluso arrebatarles criminalmente a sus hijos» en la misa que ofreció este sábado en la Basílica de Guadalupe. 

“En ese amanecer Dios despertó y despierta la esperanza de los pequeños, de los sufrientes, de los desplazados y descartados, de todos aquellos que sienten que no tienen un lugar digno en estas tierras”.

Además indicó que el mensaje que envía la Virgen de Guadalupe es: sé mi embajador.

“Dando de comer al hambriento, de beber al sediento, da lugar al necesitado, viste al desnudo y visita al enfermo. Socorre al que está preso, no lo dejes solo, perdona al que te lastimó, consuela al que está triste, ten paciencia con los demás y, especialmente, pide y ruega a nuestro Dios”.

Francisco también se refirió a los que creen que son menos, haciendo la comparación con lo que pasó Juan Diego.

“Mirar a la Madre desde nuestros dolores, miedos, desesperaciones, tristezas y decirle: Madre, «¿Qué puedo aportar yo si no soy un letrado?». Miramos a la madre con ojos que dicen: son tantas las situaciones que nos quitan la fuerza, que hacen sentir que no hay espacio para la esperanza, para el cambio, para la transformación”.

A la ceremonia asistió el presidente Enrique Peña Nieto, acompañado de su esposa Angélica Rivera y el resto de su familia, así como otros políticos mexicanos. Esta es la última actividad de su primer día en la Ciudad de México.

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El pontífice salió de la Nunciatura Apostólica a las 16:00 horas y durante su trayecto a la Basílica cientos de feligreses lo esperaban para verlo por unos instantes y expresarle su cariño mediante pancartas, cánticos y porras.

Más temprano, a las 13:00 horas, el líder de la Iglesia católica regresó a la Nunciatura Apostólica (sur) luego de haber visitado la Catedral Metropolitana y el Palacio Nacional.

En la catedral, Francisco habló sobre el peligro que representa el narcotráfico para la sociedad mexicana y pidió a los obispos «no dormirse en sus laureles» ante las problemáticas que vive el país, en un mensaje emitido desde la catedral metropolitana.

Durante su intervención, el papa pidió a los pastores trabajar con otros sectores de la sociedad para erradicar la criminalidad y luchar «como los hombres, en la cara» ante las injusticias.

«Conozco la larga y dolorosa historia que han atravesado, no sin derramar tanta sangre, no sin impetuosas y desgarradoras convulsiones, no sin violencia e incomprensiones», dijo el pontífice.

Momentos antes de su mensaje, el jerarca católico recibió las llaves de la Ciudad de México de manos del jefe de gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, así como el pergamino de huésped distinguido en una ceremonia muy breve.

Previamente, el papa fue recibido por el presidente de México, Enrique Peña Nieto, en Palacio Nacional a las 09:30 horas locales, en visita de cortesía, donde se entonaron los himnos nacionales mexicano y del Vaticano.

El domingo tendrá una misa en Ecatepec, Estado de México (centro), y a partir del lunes viajará a Chiapas (sur), Michoacán (occidente) y concluir su gira con una misa en Chihuahua (norte), en la frontera con Estados Unidos.

El papa estará en México hasta el 17 de febrero.

Con información de agencias

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