La tasa de adolescentes que dan a luz en Estados Unidos alcanzó su mínimo en casi 70 años, pero en el contexto internacional la cifra sigue siendo preocupante, pues el índice de jóvenes embarazadas es bastante mayor que en muchos otros países.
La cifra de embarazos entre madres adolescentes es uno de tantos barómetros que usan las organizaciones internacionales para medir el desarrollo de cada país.
El indicador puede ser motivo de preocupación porque conlleva varios inconvenientes, como tasas más altas de deserción escolar, así como posibles problemas de salud y otros, tanto para las madres jóvenes como para sus hijos.
La explicación más convincente del alto indice norteamericano es que el uso de anticonceptivos es mucho mayor entre las adolescentes de la mayoría de países de Europa occidental, pero otra explicación podría tener que ver con las tasas altas entre jóvenes hispanas y negras.
La semana pasada, funcionarios de salud de Estados Unidos revelaron nuevas cifras oficiales correspondientes a 2009, que mostraron una tasa de 39 nacimientos por cada 1.000 adolescentes estadounidenses _de 15 a 19 años_, la más baja desde que se llevan registros sobre le tema.
La lectura es casi la misma de la tasa de natalidad entre adolescentes de Rumania, Turquía y Bulgaria en 2007, las últimas cifras disponibles del Banco Mundial.
La tasa de natalidad entre adolescentes de Europa Occidental y algunos otros países es notablemente inferior que en Estados Unidos. En Gran Bretaña es de 24 por cada 1.000 jóvenes de 15 a 19 años. En los tradicionalmente católicos Irlanda e Italia son de 16 y 5 respectivamente. La tasa de Francia es de 7 por cada 1.000. En Canadá es abajo de 13, en Suecia es de 8, Japón es cercana a 5, y en los Países Bajos está cerca de 4.
El control de la natalidad es menos costoso y más fácil para los adolescentes a muchos otros países desarrollados que en Estados Unidos.
En otras naciones, los maestros, padres y médicos tienden a ser más tolerantes sobre la actividad sexual de los adolescentes y más propensos a fomentar el uso de anticonceptivos, dijo Sarah Brown, directora ejecutiva de la Campaña Nacional para Prevenir los Embarazos entre Adolescentes y los No Planeados, una organización con sede en Washington DC.
Hay cierto consenso de que la tasa de mujeres que usan controles de natalidad podría estar correlacionada con las menores tasas de adolescentes embarazadas.
Los estudios indican que alrededor del 80% de las adolescentes sexualmente activas en Suecia y el 88% en Inglaterra y Francia utilizan métodos anticonceptivos. En Estados Unidos, la cifra es de alrededor del 61%.
Otra explicación de la alta tasa de jóvenes embarazadas en Estados Unidos podrían darla las cifras desglosadas, que indican que las mujeres hispanas y negras son quienes elevan el promedio por sus índices altos.
La doctora Monique Chireau, profesora asistente de la Universidad de Duke que investiga los embarazos entre adolescentes, enfatizó que la tasa de natalidad entre adolescentes blancas en Estados Unidos es de alrededor de 26 por cada 1.000, que es mucho menor que las tasas entre adolescentes hispanas y negras: de 70 y 59 nacimientos, respectivamente.
«Hay diferencias entre los diferentes grupos étnicos» y las tasas de los blancos en Estados Unidos son más comparables a las de los países con población blanca más homogénea, agregó.