Breivik admitió haber asesinado a 77 personas -muchas de ellas adolescentes- en dos atentados el año pasado.
La Fiscalía desea que se le declare enfermo mental y sea enviado a una institución psiquiátrica.
Su defensa sostiene que está sano; sus abogados dicen que los ataques de Breivik fueron políticamente motivados y que debería cumplir su sentencia en una cárcel común.
Los jueces anunciarán su veredicto dentro de dos meses.
Con información de la BBC