UNIÓN

¿QUÉ VIENE?
Por: Sean Osmin HAMUD RUIZ 

Nuestro Colima no ha vivido la alternancia partidista en el gobierno estatal. A punto ha estado, pero en la raya se han quedado.

En los municipios que nos conforman y en varias legislaturas locales, el fenómeno de los pases de estafeta entre partidos políticos, ya lo hemos atestiguado. La revisión de lo que ha sucedido hasta el día de hoy, puede darnos claroscuros en los resultados y los avances que se han pretendido y resultado. De esta forma, cada quién tendrá una conclusión de ello y podrá calificarlo como positivo o negativo.

Sin embargo, lo que hoy vemos con diferentes protagonistas del nuevo movimiento político denominado Morena, no solamente es más de los mismo. Desafortunadamente, con mucha desilusión, es más de lo peor.

No tienen un proyecto claro para el estado. Nada más allá de repetir y citar las frases, postulados y ocurrencias del guía Andrés Manuel. Y si prestos a becar fantasmas, hacer cuentas a modo en el ejercicio público, diseñar canonjías de beneficio personal y desdeñar proyectos por su origen privado. Botones de muestra nos han entregado en la legislatura local, en la historia de la más relevante de sus figuras (que por cierto ya dijo que si va) y en la alcaldía de Manzanillo.

¿Necesitamos la alternancia? Por supuesto. Hay una imperiosa necesidad de construir una opción que sea respetuosa de las instituciones y sistemas que hayan demostrado su efectividad, que transite por los valores del trabajo, la honestidad y el esfuerzo; que provenga de la ciudadanía, pero que al mismo tiempo no represente una estridencia que busque destruir y desestimar lo ganado hasta el día de hoy o que solamente se maquille con una marca.

Y ¿qué hay que hacer? Primero, quitarnos la flojera, hay que participar. Tenemos también que comprender lo complejo del momento que vivimos y de las consecuencias de las decisiones que tomemos en el corto plazo. Un voto hace la diferencia. Pero, además, es vital, indispensable, que vayamos en conjunto con objetivos claros, sobre todo, convencidos de que es un esfuerzo que requiere entendimiento. Es, como nunca, el momento de la sociedad.

Cada uno de nosotros tendremos un papel protagónico. No podemos seguir permitiendo que como comunidad se nos divida, y tampoco que se nos ignore. Para que ello suceda, el elemento más importante es que sepamos ir juntos. Que el común denominador sea la unión.